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¿Qué es el "dolor persistente"?

Para hablarte de psicoterapia me gustaría hablarte antes del «dolor persistente»…

El dolor persistente es ese dolor que sentimos en la infancia y que persiste en la adultez.

Está asociado a unas necesidades que no se cubrieron en ese momento y que eran imprescindibles en nuestra infancia: amor, cuidado, caricias, protección, contacto, comprensión… estas suelen ser las más comunes.

Entonces, el dolor persistente es cuando esas carencias y ese dolor vivido en la niñez afecta nuestro presente. Y se activa ante cualquier persona que nos recuerda esos momentos pasados.

Los adultos con dolor persistente reproducen su frustración con las personas que les rodean. Suelen tener conflictos y desengaños que les afectan profundamente. Y sienten una gran incapacidad por relacionarse con los demás de forma fluida y calmada.

¿Has sentido alguna vez que algo «violento» se activa en ti cuando  te sientes criticada, castigada o insultada?

Es normal que ciertas situaciones te pongan en contacto con ese dolor. Pero es importante saber cómo abordar la situación de manera calmada.

No te preocupes si este es tu caso, porque hay fórmulas para sanar el dolor persistente.

¿Cómo puede ayudarte la Psicoterapia?

Cuando existe alguna de estas situaciones es cuando deberías plantearte realizar algunas sesiones de Piscoterapia

Yo soy de las que piensa que ir a terapia tendría que formar parte de la vida de cualquier persona.

Siempre necesitamos a alguien que nos escuche y oriente para resolver muchas de las situaciones o conflictos con los que nos encontramos.

Cuando estamos bien tenemos los amigos, nuestros padres o nuestros hijos que nos escuchan, nos apoyan y nos comprenden.

Pero cuando no estamos bien, contar con el acompañamiento de una profesional puede marcar la diferencia.

Es importante sentirte comprendida, saber que puedes contar con esta persona que tiene los recursos que necesitas para devolver la armonía a tu vida, que te ayudará a romper patrones, y que te acompañará en tu proceso de transformación hacia una mejor versión de ti misma.

Opino que ir al psicólogo tendría que ser como ir al médico de cabecera para hacerte una revisión periódica.

¿Sabías que los psicólogos también hemos ido a terapia alguna vez?

Bueno, al menos yo sí he ido y después de varias sesiones obtuve las herramientas necesarias para resolver el bloqueo que tenía.

Y es que a veces, estamos tan inmersos en nuestros problemas que somos incapaces de abordar la situación desde otro ángulo. Pero cuando expresamos nuestra preocupación a un profesional conseguimos tres cosas:

¿Por qué creo que puedo ayudarte?

Soy licenciada en psicología y mis años de experiencia tratando múltiples casos me ha permitido desarrollar un método eficaz para abordar la situación concreta de cada persona.

En mis sesiones aporto siempre soluciones que te facilitarán la incorporación de herramientas eficaces en momentos conflictivos o situaciones complicadas.

En mis visitas entenderás que no eres culpable de nada. Comprenderás que a veces nos pasan cosas desafortunadas, pero ahora tendrás las herramientas para abordarlas y resolverlas de manera relajada.

Comparto contigo un artículo que publiqué en la revista Guía Holística donde explico el caso con una clienta, espero que te guste la historia...

Cuando conocí a Mariona me pareció una persona un tanto malhumorada.

En una de nuestras primeras sesiones le pregunté que cómo definiría ella su carácter y sin dudarlo dijo:

– Agrio

No añadió nada más.

Después de un largo silencio me contó que venía a mi consulta porque tenía ganas de tener pareja, pero que tenía mucho miedo a que la rechazaran o le hicieran daño.

Juntas descubrimos que para protegerse había construido una barrera invisible, pero robusta e impenetrable que la mantenía a salvo de cualquier ataque ajeno.

A salvo de todos sí, pero Mariona se sentía completamente sola y un tanto triste.

En las siguientes sesiones empezamos a trabajar con algunas emociones que Mariona había estado reprimiendo durante demasiado tiempo…

Cuando al explicarme un suceso traumático de su vida yo le preguntaba cómo había reaccionado ante tal situación, ella me respondía que había cogido ese sentimiento y se lo había tragado sin masticar. Así parecía que no doliera tanto.

Poco a poco empezó a darse cuenta que todos esos sentimientos no expresados se le habían enquistado dentro y le habían agriado el alma.

Pero Mariona fue capaz de poner nombre a cada momento vivido y así de su boca brotaban palabras como tristeza, miedo, vergüenza o ansiedad.

Todo esto es lo que había estado reprimiendo y lo que habitaba detrás de ese muro robusto que tan minuciosamente había creado su subconsciente.

Al tomar consciencia de todas estas emociones reprimidas lloró, gritó, abrió su alma en canal y la vida de repente empezó a parecerle más liviana.

Empezó a tener recursos para gestionar sus emociones y poco a poco ir desarmando ese muro que durante tanto tiempo había definido su personalidad.

Y al cambiar su forma de vivir las decepciones que a veces te da la vida consiguió expresarse mejor, ser más resolutiva y valiente.

Pasó de ser una mujer malhumorada a ser una mujer feliz y risueña.

Ah! Pero es que lo que quieres saber es que si ¿Mariona encontró pareja?

Pues durante las últimas sesiones conmigo tuvo algunas relaciones y algunos rechazos.

Aceptó que la rechazaran igual que fue consciente que ella también hizo lo propio con las citas con las que no cuajó.

Pero al final dio con un hombre del que se enamoró y lo último que sé es que estaban pensando en ir a vivir juntos.

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